Si padece una enfermedad uterina, es probable que le hayan mencionado la histerectomía como método para aliviar síntomas irregulares y dolorosos de la menstruación a causa de miomas uterinos, endometriosis, hiperplasia benigna de la matriz, proclapso uterino, entre otros.
Dependerá de la gravedad que se decida practicar una operación quirúrgica para extirpar el útero (histerectomía subtotal), el útero y el cuello uterino (histerectomía total), o además de los mencionados, los ovarios y las trompas de Falopio (histerectomía radical). Existen tres modos de realizar una histerectomía: a través de la vagina (histerectomía vaginal), mediante una incisión en el abdomen (histerectomía abdominal) o por endoscopia del abdomen (histerectomía laparoscópica).
Tras la extirpación, dejará de menstruar y ya no podrá quedarse embarazada, además puede experimentar síntomas propios de la menopausia como sofocos temporalmente.