Aumenta el interés por los “péptidos de recuperación” (BPC-157 y TB-500), pero expertos piden cautela
Ciudad de México, 2 de enero de 2026. Un artículo reciente de The Economist ha vuelto a poner en el foco mediático a la llamada “Wolverine stack”, una combinación de sustancias promocionadas en internet como aceleradoras de curación y recuperación tras lesiones.
Como médico dedicado a medicina regenerativa, el punto clave para pacientes es este: la popularidad va por delante de la evidencia clínica y de la regulación.
Qué son y por qué se habla tanto de ellos
BPC-157 y TB-500 se venden frecuentemente como productos “experimentales” o de “Investigación” , y se publicitan para recuperación músculo-tendinosa, dolor y “anti-aging”.
En deporte, estas sustancias aparecen relacionadas con categorías de sustancias no aprobadas / factores de crecimiento y derivados, y están contempladas dentro de marcos antidopaje (p. ej., referencias explícitas a timosina-β4 y derivados como TB-500 en listas de WADA).
World Anti-Doping Agency
Lo que sí dice la ciencia (a día de hoy)
Para BPC-157, revisiones recientes señalan ausencia de indicaciones aprobadas y que gran parte del entusiasmo proviene de evidencia preclínica y reportes indirectos, no de ensayos robustos en humanos.
Para el eje timosina beta-4 (relacionado con TB-500), sí existen líneas de investigación clínica en contextos específicos (p. ej., córnea y otros), pero eso no equivale a validar el uso “wellness” o de recuperación deportiva, ni necesariamente el producto comercializado como TB-500.
Riesgos relevantes para pacientes
No aprobación y control de calidad incierto: muchos productos se comercializan sin estándares farmacéuticos, con riesgo de pureza variable, contaminación, dosis erróneas y trazabilidad limitada.
Señalamientos regulatorios de seguridad en compounding: la FDA ha listado BPC-157 entre sustancias donde advierte posibles riesgos significativos (incluyendo preocupaciones de inmunogenicidad/impurezas según vía), y ha emitido acciones contra comercialización inapropiada de “research chemicals”.
Riesgo por vía inyectable: el mayor salto de riesgo ocurre cuando se usan inyecciones fuera de un marco médico y regulado (infecciones, reacciones, interacciones, eventos adversos no bien caracterizados).
Qué recomiendo si eres paciente y estás considerando “péptidos”
No te autoadministres péptidos inyectables comprados online.
Si tu objetivo es recuperación de lesión, prioriza un plan con evidencia: diagnóstico preciso, rehabilitación, nutrición, sueño, control de carga, y cuando aplique, terapias médicas con respaldo.
Si alguien te los ofrece, pide por escrito: composición, fabricante, certificado de análisis (CoA), vía y dosis, y sobre todo base clínica (ensayos en humanos para esa indicación).
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02/01/2026